La alianza de boda que sellará el compromiso. Alianza de oro, alianza de plata. Siempre ha sido un símbolo de unión.
Decidas casarte por lo civil o por la iglesia, celebrar un bodorrio por todo lo alto o una comida íntima sólo para familiares, o decidas optar por una boda de lo más moderna o de lo más clásica, hay una tradición que seguro que respetarás: el intercambio de alianzas. Una costumbre que viene de muy antiguo. Como casi todos los ritos católicos o cristianos, tienen un origen pagano, que se adoptó y modificó a las costumbres de la iglesia.
Cuando comenzó esta tradición, el hecho de intercambiar una joya más o menos valiosa tenía un sentido místico: era una forma de que el alma o espíritu de la esposa o el marido no abandonase a su cónyuge. Se tiene constancia histórica de usos de avalorios y joyas en culturas tan antiguas como la egipcia. Con el tiempo, la cultura romana adoptó también esta costumbre, siendo habitual el uso de anillos de hierro entre la plebe, y de oro entre la nobleza romana.
Actualmente, en el rito católico, existe también el anillo de compromiso, que se suele regalar antes de la boda, y que sirve para reafirmar la promesa de matrimonio entre los enamorados, y formalizar así el deseo mutuo de compartir el resto de la vida juntos. Hasta hace pocos años, el anillo de compromiso solía ser un diamante engastado sobre una sortija de oro, pero en la actualidad, el anillo ha evolucionado de las misma forma que lo han hecho todos los elementos de la boda y todo vale, simplemente hay que adaptarlo al gusto de la novia .
Eso en cuanto al anillo de compromiso, porque en lo que a alianzas se refiere, mucha gente sigue prefiriendo las de toda la vida, es decir, oro amarillo y forma de media caña. Aunque, por supuesto, las alianzas también se han modernizado y algunas parejas optan por el oro blanco o por el acero. En cuanto a la forma, son cada vez más diversas: caña alta, oval, almendrada… Lo más importante es que se adapte a nuestra personalidad. Recuerda que, en principio, es para toda la vida, así que es mejor que elijas un diseño y un material que no pasen de moda.
La alianza de boda se debe poner en el dedo anular, conectado por la creencia popular con el corazón, símbolo del amor. En algunas zonas es costumbre llevar el anillo en la mano izquierda y en otras en la derecha, cambiando de mano cuando el anillo de compromiso se renueva por el de la alianza de boda.